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Mostrando entradas de junio, 2010

LOS ULTIMOS PECADOS QUE SE DEJAN

LOS ULTIMOS PECADOS QUE SE DEJAN


Entonces dijo David a Dios: He pecado gravemente al hacer esto.... 1 Cronicas 21:8 El apostol Pablo dijo que hemos de limpiarnos "de toda contaminación de carne y Espiritu (2Co.7:1). Aunque a la gente que nos rodea le puede parecer que vivimos una vida limpia y moral, en nuestro espíritu podríamos estar anidando una actitud que desagrada al Señor. Puesto que los pecados del espíritu son invisibles, están ocultos en el corazón , tendemos a ignorarlos hasta que nos llevan a una conducta exterior que revela su presencia. La vida del Rey David ilustra estos dos aspectos del pecado. Su lujuria por Betsabé lo llevó a cometer adulterio y homicidio, y se causó un gran dolor a si mismo y oprobio a la nación de Israel. Luego tarde en su vida, sucumbió a la incitación de Satanás de hacer un censo. Aquel acto aparentemente inocente desagradó a Dios porque David se estaba enorgulleciendo de su poder militar. Parece que hubo un cambio sútil de c…

TICK, TACK, TICK......

TICK, TACK, TICK ............ Enséñanos de tal modo a contar nuestros dias, que traigamos al corazón sabiduria. Salmo 90:12 ¿Tienes un reloj de pared o de pulsera con un segundero? Detente y sigue esa manecilla durante un minuto. Esos segundos, por supuesto, son la manera como medimos el tiempo, y el tiempo es la esencia misma de nuestras vidas. Para cuando llegues a la edad de 75 años, los relojes de éste mundo habrán marcado casi 2.500 millones de segundos. Bernard Berenson, un crítico de arte. internacionalmente famoso, tenía una gran pasión por la vida. Aun cuando no tenía buena salud apreciaba cada momento. Poco antes de morir a la edad de 94 años dijo a un amigo: "Con gusto me pararía en las esquinas de las calles, sombrero en mano, pidiendo a los transeúntes que me regalaran los minutos que no usaron". ¡Ojalá que aprendiéramos a apreciar el valor del tiempo. Claro que tampoco queremos ser tan conscientes del tiempo que nos volvamos adictos al trabajo, descuidemos nuestra…